For over two years now, I've been feeling like I'm holding a time bomb that is constantly ticking, yet it has no display that shows how long it will be until it finally detonates. It will burst one day; it has to. But there's no way of knowing when or how the explosion will occur, or how many casualties it will bring about.
At this point, I'm just wishing it would happen once and for all. Because whatever damage it causes, it will surely be less painful than constantly having to tiptoe around it.
But I'm too much of a coward to set it off myself.
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lunes, 10 de febrero de 2014
miércoles, 15 de enero de 2014
2014
Confiar en mí y en otros.
No juzgar, no juzgarme.
Atreverme a pensar menos antes de actuar.
Dar rienda suelta a la imaginación.
Conocer gente diferente.
Conocer lugares que me debo hace tiempo.
Salir de lo que es cómodo y fácil.
Compartir.
Animarme.
Arriesgarme.
Soltarme.
Soltar los prejuicios.
Crecer.
Ser cada día más auténtica.
Aceptarme, y aceptar a los demás.
Que no me importe no ser aceptada.
Que no se corte, y sobre todo que no me corte.
Volver a leer este post a fin de año y poder decir que lo logré o, al menos, que lo intenté.
lunes, 6 de mayo de 2013
Veronica
A veces la música nos engaña. Hace que ciertas canciones nos suenen como "una más del montón", hasta que un día las escuchamos como corresponde. Y sentimos un impacto, como si chocáramos contra una pared y despertáramos sin entender del todo lo que nos acaba de pasar. Y no volvemos a mirar esas canciones con los mismos ojos (o escucharlas con los mismos oídos, si prefieren).
Esta situación la viví alguna que otra vez, pero hoy quiero hablar de una en particular en la que estuve pensando mucho estos días y que considero entra en la categoría de "puñal", como la describí hace un tiempo...
Esta situación la viví alguna que otra vez, pero hoy quiero hablar de una en particular en la que estuve pensando mucho estos días y que considero entra en la categoría de "puñal", como la describí hace un tiempo...
martes, 26 de febrero de 2013
My kingdom for a nose
Habiéndome operado por necesidad recientemente, y sufriendo aún el post-operatorio, me pregunto por qué hay tanta gente que se somete a estas cosas voluntariamente. Y reafirmo mi convicción de que jamás voy a convertirme en uno de ellos.
Que se termine esta tortura, por favor!
Que se termine esta tortura, por favor!
miércoles, 2 de enero de 2013
Rear-view mirror
De todos los años de mi vida que recuerdo, el 2012 fue sin duda el mejor.
Fue el año en el que no me pasaron cosas, sino que fui yo quien empezó a hacer que las cosas pasen. Aún habiendo pasado algunos momentos no demasiado gratos y sabiendo que me equivoqué muchas veces, el hecho de empezar a ser yo misma el motor del cambio hace que haya valido (y siga valiendo) la pena...
Fue el año en el que no me pasaron cosas, sino que fui yo quien empezó a hacer que las cosas pasen. Aún habiendo pasado algunos momentos no demasiado gratos y sabiendo que me equivoqué muchas veces, el hecho de empezar a ser yo misma el motor del cambio hace que haya valido (y siga valiendo) la pena...
miércoles, 3 de octubre de 2012
Aposiopesis
Hago click en "Nueva entrada" con ganas de descargarme, de volcar acá lo que me está pasando por la cabeza y tal vez quitarme un poco de ese peso de encima.
Pero a veces no se puede.
Pero a veces no se puede.
martes, 11 de septiembre de 2012
La historia sin fin
Un día te hartás. Decís basta.
Te cansás de pasar tantas tardes de sol encerrado entre las mismas paredes. De estar limitado a quedarte sentado en la silla cuando te encantaría salir a caminar, ir al gimnasio, hacer algún deporte. De no poder elegir cuándo irte de vacaciones. De que sea casi imposible subirte al auto y salir de la ciudad un fin de semana para despejarte. De llegar a tu casa a las diez u once de la noche casi todos los días. De comer mal porque no te queda tiempo y/o ganas de cocinar. De no poder leer los libros que querés, al ritmo que querés. De no poder pasar un domingo haciendo nada. De perderte cumpleaños, salidas, reuniones, recitales. De que toda tu familia o tus amigos se reúnan y vos tengas que perdértelo. De que te reprochen tus ausencias. De explicar siempre lo mismo y que empiece a sonar a excusa. Porque no es sólo el parcial de hoy: es la n-ésima entrega de un trabajo práctico de ayer, los "parcialitos" de la semana pasada (cuyo diminutivo es a veces más que engañoso) y los finales de todos los julios, diciembres y febreros.
Y un día te hartás. Decís basta.
Bueno, al menos querés decir basta. Pero llegás a la conclusión de que dejar esto después de hacerlo durante seis años ahora que te faltan uno o dos más sería un desperdicio.
Entonces seguís. A pesar de que lo que te quedan sean mayormente materias mal dictadas por los profesores incompetentes de siempre. A pesar de que vayas cayendo en la cuenta de que el título vale poco y nada en tu área de trabajo. A pesar de que tengas que seguir trabajando part-time para poder lograrlo y por ende no estés ni cerca de poder mantenerte solo. A pesar de que cada vez haya más y más cosas que te gustaría hacer, más gente con la que te gustaría pasar tiempo. A pesar de todo seguís.
Pensás que por lo menos hay muchos compañeros que se sienten igual que vos. Aunque ese pensamiento cada vez tiene menos apariencia de consuelo.
Te cansás de pasar tantas tardes de sol encerrado entre las mismas paredes. De estar limitado a quedarte sentado en la silla cuando te encantaría salir a caminar, ir al gimnasio, hacer algún deporte. De no poder elegir cuándo irte de vacaciones. De que sea casi imposible subirte al auto y salir de la ciudad un fin de semana para despejarte. De llegar a tu casa a las diez u once de la noche casi todos los días. De comer mal porque no te queda tiempo y/o ganas de cocinar. De no poder leer los libros que querés, al ritmo que querés. De no poder pasar un domingo haciendo nada. De perderte cumpleaños, salidas, reuniones, recitales. De que toda tu familia o tus amigos se reúnan y vos tengas que perdértelo. De que te reprochen tus ausencias. De explicar siempre lo mismo y que empiece a sonar a excusa. Porque no es sólo el parcial de hoy: es la n-ésima entrega de un trabajo práctico de ayer, los "parcialitos" de la semana pasada (cuyo diminutivo es a veces más que engañoso) y los finales de todos los julios, diciembres y febreros.
Y un día te hartás. Decís basta.
Bueno, al menos querés decir basta. Pero llegás a la conclusión de que dejar esto después de hacerlo durante seis años ahora que te faltan uno o dos más sería un desperdicio.
Entonces seguís. A pesar de que lo que te quedan sean mayormente materias mal dictadas por los profesores incompetentes de siempre. A pesar de que vayas cayendo en la cuenta de que el título vale poco y nada en tu área de trabajo. A pesar de que tengas que seguir trabajando part-time para poder lograrlo y por ende no estés ni cerca de poder mantenerte solo. A pesar de que cada vez haya más y más cosas que te gustaría hacer, más gente con la que te gustaría pasar tiempo. A pesar de todo seguís.
Pensás que por lo menos hay muchos compañeros que se sienten igual que vos. Aunque ese pensamiento cada vez tiene menos apariencia de consuelo.
lunes, 27 de agosto de 2012
miércoles, 15 de agosto de 2012
Reaccionando
Es muy frustrante darse cuenta de que lo que uno siente es bronca, y de que no la puede canalizar por ningún lado ni adjudicarle la causa a alguien porque realmente no hay nadie a quien culpar. Todas las reacciones terminan siendo ridículas y sólo incrementan la frustración: llorar, descargarse con alguien que no lo merece, escribir unas líneas tontas en un blog.
Elliott Smith decía "Withouth an enemy, your anger gets confused". Si bien creo que él quiso decir otra cosa, hoy siento que la frase me calza justito.
Elliott Smith decía "Withouth an enemy, your anger gets confused". Si bien creo que él quiso decir otra cosa, hoy siento que la frase me calza justito.
jueves, 22 de marzo de 2012
Por un tag a prueba de chicatos
Por acá, a un costadito, aparecen los tags ordenados en forma descendente por frecuencia. Si les digo que busquen uno que se llama "trabajo" les va a costar. Después de un rato quizás vean que está por el final, en letra muy chiquitita (claro que usarlo en este post va a hacer que aparezca más arriba, pero créanme que ahora está muy muy abajo). Sólo una vez escribí sobre mi trabajo, y fue para decir que en cualquier momento me iba a ir. Y así fue...
miércoles, 14 de marzo de 2012
Puñales: nueva sección lacrimógena
Lo confieso: lloro mucho. Quizás pocos hayan tenido la oportunidad de verme hacerlo, y sé que algunos hasta piensan que soy un tanto fría o insensible. Es que hago todo el esfuerzo posible para contener el llanto en las ocasiones que importan, es decir, cuando el llanto se debe a algo que me toca de cerca, a algo real. Bajar la guardia en momentos así es algo que no me permito hacer ante cualquiera. Supongo que a más de uno le debe pasar.
Pero están esas otras veces en las que ni lo intento. Llamémoslas de ficción. Pueden sorprenderme pañuelo en mano, con los ojos rebalsando y las mejillas rosadas (más de lo usual) mientras leo un libro en la sala de espera del médico, miro una película o serie en casa, o escucho una canción en el subte, sin que me importe en lo más mínimo.
Me di cuenta de que cuando una misma situación de ficción tiene este efecto en mí cada vez que se repite, empiezo a referirme a ella como "un puñal". A lo largo de mi vida acumulé muchos de esos, que próximamente iré compartiendo por acá bajo esta nueva sección a la que, en un descomunal ataque de originalidad, elegí denominar "Puñales" y que declaro inaugurada en este solemne acto.
Pero están esas otras veces en las que ni lo intento. Llamémoslas de ficción. Pueden sorprenderme pañuelo en mano, con los ojos rebalsando y las mejillas rosadas (más de lo usual) mientras leo un libro en la sala de espera del médico, miro una película o serie en casa, o escucho una canción en el subte, sin que me importe en lo más mínimo.
Me di cuenta de que cuando una misma situación de ficción tiene este efecto en mí cada vez que se repite, empiezo a referirme a ella como "un puñal". A lo largo de mi vida acumulé muchos de esos, que próximamente iré compartiendo por acá bajo esta nueva sección a la que, en un descomunal ataque de originalidad, elegí denominar "Puñales" y que declaro inaugurada en este solemne acto.
lunes, 5 de marzo de 2012
Fall apart
Me pregunto cuándo va a llegar el día en que deje de coquetear tanto con el masoquismo (senti)mental, y así dejen de existir noches como esta.
lunes, 13 de febrero de 2012
Every day is like Sunday
Irse a dormir un domingo sonriendo y pensando en que fue un día hermoso, es la prueba más irrefutable de que se está enamorado.
lunes, 2 de enero de 2012
Bronca
Cuando realmente le tenemos bronca a alguien, y me refiero a bronca de esa que hace que se nos revuelva el estómago de sólo escuchar su voz o ver su cara, se nos llena la cabeza con los impulsos más infantiles. Algunos ejemplos...
sábado, 31 de diciembre de 2011
El infaltable balance anual
Si bien me parece una boludez, se me hace inevitable hacer ese balance que todos hacen a fin de año. Mirar atrás hacia los últimos 12 meses y pensar en las cosas que pasaron, lo que hicimos y dejamos de hacer, cómo cambiamos y por qué. En general resulta un tanto deprimente, porque nunca cumplimos todo lo que nos propusimos hacer. De hecho ponerse "metas" cada enero me parece otra boludez, pero es tan frecuente que los yanquis le dieron un nombre y todo (las famosas new year's resolutions). Pero bueno, a ver qué saco de este 2011...
domingo, 25 de diciembre de 2011
Volumen II
De chica me encantaba escribir. Casi nunca sobre cosas fantásticas, sino más bien sobre lo que conocía. Me basaba en mis experiencias, en mi familia, en mis compañeros de la escuela, y otros etcéteras. Siempre mis historias se inspiraban en anécdotas reales, y mis personajes en gente real, con alguna que otra excepción. Y escribía bien, decían unos cuantos, pero no era eso lo que me motivaba. Yo disfrutaba hacerlo, y me gustaba leer mis historias una vez terminadas. Incontables veces dije querer ser escritora cuando fuese "grande". Después, con el correr de los años, ya siendo un poco más conciente de la realidad, dejé de considerarlo una opción viable como profesión. Sin embargo, ni se me cruzaba por la cabeza la idea de dejar de escribir, aunque fuera simplemente por gusto o diversión.
Hasta que en algún momento pasé de inventar personajes a escribir sobre mí, sobre mi vida y las cosas que me pasaban. Encontrar las palabras adecuadas ya no era tan sencillo, había que pensar mucho más antes de apoyar el lápiz en el papel. A fin de cuentas, no me podía tomar muchas libertades si quería describir algo verdadero. Escribir se hacía cada vez menos divertido, pero la peor parte era releer todo una vez terminado. Pensaba que si lo que estaba leyendo fuese ficción, el personaje principal me caería mal, la historia me parecería aburrida, y creería que la escritora no conocía del todo bien a sus personajes. Eran esos los momentos en que el papel terminaba hecho pedacitos o siendo un bollo más en la bolsa de basura.
Así y todo, de alguna manera terminé abriendo un blog, quién sabe por qué. Así terminó, lleno de frases robadas, letras de canciones, textos de gente que parece poder decir con mucha facilidad y naturalidad lo que a mí me cuesta horrores. Y después de más de un año y medio de haberlo abandonado, vuelvo a entrar y releo. Pero ahora esos pocos momentos de inspiración que tenía no me parecen tan desagradables. Y veo también los "borradores", esos textos que nunca me animé a publicar por inconformismo, o miedo. Esos pedacitos de papel, esos bollos en la bolsa de basura que siguen a oscuras, sin ver la luz, pero que nadie se llevó nunca. Hoy pego los pedacitos de papel, desarrugo las hojas, y no entiendo por qué terminaron así, rechazadas.
Y me animo a escribir de nuevo. Porque a veces los autores cambian, los personajes evolucionan y el lector no siempre lee con los mismos ojos. Y bajo esta premisa, siendo autora, personaje y lectora a la vez, ¿cuáles son las chances de que la historia sea la misma?
Hasta que en algún momento pasé de inventar personajes a escribir sobre mí, sobre mi vida y las cosas que me pasaban. Encontrar las palabras adecuadas ya no era tan sencillo, había que pensar mucho más antes de apoyar el lápiz en el papel. A fin de cuentas, no me podía tomar muchas libertades si quería describir algo verdadero. Escribir se hacía cada vez menos divertido, pero la peor parte era releer todo una vez terminado. Pensaba que si lo que estaba leyendo fuese ficción, el personaje principal me caería mal, la historia me parecería aburrida, y creería que la escritora no conocía del todo bien a sus personajes. Eran esos los momentos en que el papel terminaba hecho pedacitos o siendo un bollo más en la bolsa de basura.
Así y todo, de alguna manera terminé abriendo un blog, quién sabe por qué. Así terminó, lleno de frases robadas, letras de canciones, textos de gente que parece poder decir con mucha facilidad y naturalidad lo que a mí me cuesta horrores. Y después de más de un año y medio de haberlo abandonado, vuelvo a entrar y releo. Pero ahora esos pocos momentos de inspiración que tenía no me parecen tan desagradables. Y veo también los "borradores", esos textos que nunca me animé a publicar por inconformismo, o miedo. Esos pedacitos de papel, esos bollos en la bolsa de basura que siguen a oscuras, sin ver la luz, pero que nadie se llevó nunca. Hoy pego los pedacitos de papel, desarrugo las hojas, y no entiendo por qué terminaron así, rechazadas.
Y me animo a escribir de nuevo. Porque a veces los autores cambian, los personajes evolucionan y el lector no siempre lee con los mismos ojos. Y bajo esta premisa, siendo autora, personaje y lectora a la vez, ¿cuáles son las chances de que la historia sea la misma?
martes, 18 de mayo de 2010
jueves, 18 de junio de 2009
Con la buena onda que me caracteriza...
Citando al gran Jerry Seinfeld:
"I don't know about you, but I'm getting sick of pretending to be excited every time it's somebody's birthday, you know what I mean? What is the big deal? How many times do we have to celebrate that someone was born? Every year, over and over... All you did was not die for twelve months! That's all you've done, as far as I can tell."
Asique en el día de hoy, a todos los que me saludan les digo: Gracias, pero no, gracias.
"I don't know about you, but I'm getting sick of pretending to be excited every time it's somebody's birthday, you know what I mean? What is the big deal? How many times do we have to celebrate that someone was born? Every year, over and over... All you did was not die for twelve months! That's all you've done, as far as I can tell."
Asique en el día de hoy, a todos los que me saludan les digo: Gracias, pero no, gracias.
lunes, 25 de mayo de 2009
The constant
Con los años fui cambiando un millón de cosas de mi forma de ser, de pensar, de actuar, de sentir. Pero hoy descubrí que hay algo que, si bien pasó desapercibido durante un tiempo, siempre estuvo ahí. Es esa sensación de no pertenecer a esta época. Que de haber nacido al menos 10 años antes, hubiese sido mucho más feliz. Traten de objetarlo si quieren, yo misma lo hice. Pero es indiscutible que ese sentimiento está ahí hace años, sin importar cuánto y cómo cambie todo lo demás.
Igual creo que es algo por lo que todos pasamos. ¿Nunca lo pensaron? Es normal, me parece. Lo que dudo es que sea sano que el sentimiento perdure tanto tiempo. Pero bueno, ¿qué esperaban? Si todos sabemos que otra cosa invariante es que tengo problemas :P
Igual creo que es algo por lo que todos pasamos. ¿Nunca lo pensaron? Es normal, me parece. Lo que dudo es que sea sano que el sentimiento perdure tanto tiempo. Pero bueno, ¿qué esperaban? Si todos sabemos que otra cosa invariante es que tengo problemas :P
jueves, 15 de enero de 2009
Yo sí que te conozco
Hola, 2 ó 3 personas que leen mi blog. Hoy encontré entre mis cosas algo que me inspiró a contar una historia que poco va a interesarles, pero tenía ganas de escribirla.
Una tarde de domingo, allá por los comienzos del 2006, durante la sobremesa (nunca entendí bien lo que es eso...yo lo uso como sinónimo elegante de "postre") alguno de mis familiares tocó el tema de "la carrera de Vika" (sí, mi familia me dice Vika, explicar el motivo sería irse mucho por las ramas). Calculo que fue alguno de mis hermanos, por el simple hecho de divertirse viendo mi cara de disgusto. Dicha cara tenía mucho que ver con mi ya conocido mal carácter (ni hablar del efecto amplificador que los domingos tienen sobre él), pero también con el asunto delicado que se tocaba: te quiero ver a tus 17 años, con tus viejos y tu abuelo bombardeándote a preguntas acerca de tu futuro, un futuro que vos no tenés para nada más claro que ellos...y bue, imagináte que además tuvieras un carácter de mierda como el mío.
En fin...una cosa llevó a la otra y mi hermano terminó diciendo "¿Y si escribimos todos en un papel lo que pensamos que va a estudiar, los guardamos y cuando Vika se anote los abrimos y vemos si alguien acertó?". Y se ve que mi familia lo encontró divertido porque, pese a mis negativas todos se sumaron al "juego" y mi hermano apareció en un tris (?) con papeles, biromes y un sobre hecho a mano. Se eligió como guardián del susodicho a mi abuelo, quien lo trajo a un nuevo almuerzo dominguero en octubre de ese año. Para ese entonces yo ya me había inscripto en el CBC para la carrera número 90, Ingeniería en Informática. Y bueno, me correspondió hacer los honores de abrir el sobre y leer los papeles y, esperando ver la palabra "ingeniería" en aunque sea uuuuno de esos papeles, procedí a leer en voz alta los sorpresivos resultados:
"Mamá: Letras." (Y bueno, es mamá, se quedó con que aprendí a leer a los 4 años y desde entonces siempre me gustó, y qué se yo...)
"Leo (hermano mayor) : Algo de letras o algo de Psicología" (Y bueno, él quería seguir letras en una época, y siempre nos dicen que nos parecemos, quizás pensó que yo tendría el mismo sueño loco o algo así ...)
"Abuelo: Psicología" (Y bueno, para mí no tiene ni idea y, a juzgar por el estado del sobre, es fija que cuando llegó a la casa lo abrió y se fijó en lo que pusieron los demás, y ponele que justo vio lo que puso Leo y lo copió...ta bien, ¿qué va a saber él?)
"Juan (hermano menos mayor): Letras" (¿¿¿Ehhhhh??? Justo al que más fe le tenía, cómo va a decir letras? Gente, mi sueño era ser escritora...cuando tenía 10 años!!! ¿¡¿¡Que nadie se da cuenta que me gustan las matemáticas?!?! Este juego es una basura...bue, a ver que puso el viejo...)
"Papá: asistente social (dios no lo permita)" (¡¡¡Ahhhhhhhhhhhhh bueeeeeeeenooooooo!!! Yo al viejo también le tenía un poco de fe, pero esto me supera...¿¿Asistente social?? ¿¡¿¡¿¡ASISTENTE SOCIAL?!?!?! ¡Por favor, que sea una joda! Ni hablar de lo incómodo que sería este momento si yo hubiese elegido esa carrera - ¿es una carrera?- con eso de "dios no lo permita", qué tipo este, che...)
Después de esto me surgió una duda: ¿Yo soy tanto más cerrada de lo que creía o mi familia no me da ni cinco de bola? ¿O acaso ellos ya tenían re claro lo que yo iba a seguir antes de que yo misma lo supiera y me hicieron una gran joda para ver mi cara de sorpresa?
Hoy, más de dos años después, me di cuenta de que mejor no saber la respuesta.
Una tarde de domingo, allá por los comienzos del 2006, durante la sobremesa (nunca entendí bien lo que es eso...yo lo uso como sinónimo elegante de "postre") alguno de mis familiares tocó el tema de "la carrera de Vika" (sí, mi familia me dice Vika, explicar el motivo sería irse mucho por las ramas). Calculo que fue alguno de mis hermanos, por el simple hecho de divertirse viendo mi cara de disgusto. Dicha cara tenía mucho que ver con mi ya conocido mal carácter (ni hablar del efecto amplificador que los domingos tienen sobre él), pero también con el asunto delicado que se tocaba: te quiero ver a tus 17 años, con tus viejos y tu abuelo bombardeándote a preguntas acerca de tu futuro, un futuro que vos no tenés para nada más claro que ellos...y bue, imagináte que además tuvieras un carácter de mierda como el mío.
En fin...una cosa llevó a la otra y mi hermano terminó diciendo "¿Y si escribimos todos en un papel lo que pensamos que va a estudiar, los guardamos y cuando Vika se anote los abrimos y vemos si alguien acertó?". Y se ve que mi familia lo encontró divertido porque, pese a mis negativas todos se sumaron al "juego" y mi hermano apareció en un tris (?) con papeles, biromes y un sobre hecho a mano. Se eligió como guardián del susodicho a mi abuelo, quien lo trajo a un nuevo almuerzo dominguero en octubre de ese año. Para ese entonces yo ya me había inscripto en el CBC para la carrera número 90, Ingeniería en Informática. Y bueno, me correspondió hacer los honores de abrir el sobre y leer los papeles y, esperando ver la palabra "ingeniería" en aunque sea uuuuno de esos papeles, procedí a leer en voz alta los sorpresivos resultados:
"Mamá: Letras." (Y bueno, es mamá, se quedó con que aprendí a leer a los 4 años y desde entonces siempre me gustó, y qué se yo...)
"Leo (hermano mayor) : Algo de letras o algo de Psicología" (Y bueno, él quería seguir letras en una época, y siempre nos dicen que nos parecemos, quizás pensó que yo tendría el mismo sueño loco o algo así ...)
"Abuelo: Psicología" (Y bueno, para mí no tiene ni idea y, a juzgar por el estado del sobre, es fija que cuando llegó a la casa lo abrió y se fijó en lo que pusieron los demás, y ponele que justo vio lo que puso Leo y lo copió...ta bien, ¿qué va a saber él?)
"Juan (hermano menos mayor): Letras" (¿¿¿Ehhhhh??? Justo al que más fe le tenía, cómo va a decir letras? Gente, mi sueño era ser escritora...cuando tenía 10 años!!! ¿¡¿¡Que nadie se da cuenta que me gustan las matemáticas?!?! Este juego es una basura...bue, a ver que puso el viejo...)
"Papá: asistente social (dios no lo permita)" (¡¡¡Ahhhhhhhhhhhhh bueeeeeeeenooooooo!!! Yo al viejo también le tenía un poco de fe, pero esto me supera...¿¿Asistente social?? ¿¡¿¡¿¡ASISTENTE SOCIAL?!?!?! ¡Por favor, que sea una joda! Ni hablar de lo incómodo que sería este momento si yo hubiese elegido esa carrera - ¿es una carrera?- con eso de "dios no lo permita", qué tipo este, che...)
Después de esto me surgió una duda: ¿Yo soy tanto más cerrada de lo que creía o mi familia no me da ni cinco de bola? ¿O acaso ellos ya tenían re claro lo que yo iba a seguir antes de que yo misma lo supiera y me hicieron una gran joda para ver mi cara de sorpresa?
Hoy, más de dos años después, me di cuenta de que mejor no saber la respuesta.
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