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lunes, 6 de mayo de 2013

Veronica

A veces la música nos engaña. Hace que ciertas canciones nos suenen como "una más del montón", hasta que un día las escuchamos como corresponde. Y sentimos un impacto, como si chocáramos contra una pared y despertáramos sin entender del todo lo que nos acaba de pasar. Y no volvemos a mirar esas canciones con los mismos ojos (o escucharlas con los mismos oídos, si prefieren).
Esta situación la viví alguna que otra vez, pero hoy quiero hablar de una en particular en la que estuve pensando mucho estos días y que considero entra en la categoría de "puñal", como la describí hace un tiempo...

lunes, 19 de marzo de 2012

Hoy en "Puñales": el final de Toy Story 3

Tenía 6 años cuando se estrenó Toy Story, y 10 para cuando apareció Toy Story 2. Siempre las recordé como "películas de mi infancia", y en la infancia se quedaron. Hasta que a los 21 años escuché que estaban haciendo Toy Story 3. Lancé mis clásicos y escépticos "Ya no saben más cómo robar" y "No se les cae una idea ni por casualidad". Asumí que la película apuntaba nuevamente a los más chiquitos, pero igual la fui a ver al cine, por los viejos tiempos (Eso sí: ¡Esta vez en inglés, por favor!). Y resultó que estaba equivocada...

miércoles, 14 de marzo de 2012

Puñales: nueva sección lacrimógena

Lo confieso: lloro mucho. Quizás pocos hayan tenido la oportunidad de verme hacerlo, y sé que algunos hasta piensan que soy un tanto fría o insensible. Es que hago todo el esfuerzo posible para contener el llanto en las ocasiones que importan, es decir, cuando el llanto se debe a algo que me toca de cerca, a algo real. Bajar la guardia en momentos así es algo que no me permito hacer ante cualquiera. Supongo que a más de uno le debe pasar.
Pero están esas otras veces en las que ni lo intento. Llamémoslas de ficción. Pueden sorprenderme pañuelo en mano, con los ojos rebalsando y las mejillas rosadas (más de lo usual) mientras leo un libro en la sala de espera del médico, miro una película o serie en casa, o escucho una canción en el subte, sin que me importe en lo más mínimo.
Me di cuenta de que cuando una misma situación de ficción tiene este efecto en mí cada vez que se repite, empiezo a referirme a ella como "un puñal". A lo largo de mi vida acumulé muchos de esos, que próximamente iré compartiendo por acá bajo esta nueva sección a la que, en un descomunal ataque de originalidad, elegí denominar "Puñales" y que declaro inaugurada en este solemne acto.