viernes, 6 de abril de 2012

El sol después de la lluvia

Si bien no suelo hacer este tipo de cosas, creo que lo vivido el último 4 de abril merece una crónica extensa, al mejor estilo de las que hace mi colega Joaquín en PRS.

Entré a River a eso de las 19 hs y se me revolvió un poco el estómago al ver el logo del Quilmes Rock por todos lados. Motivo 1: reviví la bronca del 2007, y tuve miedo de llevarme nuevamente un mal recuerdo del festival. Motivo 2: la Quilmes es muy fea..

viernes, 30 de marzo de 2012

Iron woman


Todas las noches me acuesto deseando que exista un duende mágico que me planche la ropa mientras duermo, y todas las mañanas me decepciono al levantarme y ver la pila de ropa arrugada en la silla.
Puedo lavar platos, barrer, limpiar baños y más, todo sin chistar. Pero planchar me produce un rechazo inmenso y siempre lo pospongo hasta que ya no tengo otra alternativa. Agradezco que al menos el lavarropas tiene una función anti-arrugas que me facilita un poco la tarea, pero aún así, la encuentro demasiado engorrosa. De hecho el único propósito de este post es esquivarla por unos minutos más.
Disculpen la molestia.

jueves, 22 de marzo de 2012

Por un tag a prueba de chicatos

Por acá, a un costadito, aparecen los tags ordenados en forma descendente por frecuencia. Si les digo que busquen uno que se llama "trabajo" les va a costar. Después de un rato quizás vean que está por el final, en letra muy chiquitita (claro que usarlo en este post va a hacer que aparezca más arriba, pero créanme que ahora está muy muy abajo). Sólo una vez escribí sobre mi trabajo, y fue para decir que en cualquier momento me iba a ir. Y así fue...

lunes, 19 de marzo de 2012

Hoy en "Puñales": el final de Toy Story 3

Tenía 6 años cuando se estrenó Toy Story, y 10 para cuando apareció Toy Story 2. Siempre las recordé como "películas de mi infancia", y en la infancia se quedaron. Hasta que a los 21 años escuché que estaban haciendo Toy Story 3. Lancé mis clásicos y escépticos "Ya no saben más cómo robar" y "No se les cae una idea ni por casualidad". Asumí que la película apuntaba nuevamente a los más chiquitos, pero igual la fui a ver al cine, por los viejos tiempos (Eso sí: ¡Esta vez en inglés, por favor!). Y resultó que estaba equivocada...